El blog de Footbie, tu comunidad de vídeos de fútbol. Compartiremos todas las novedades relacionadas con la plataforma y la comunidad.

Juan Hohberg y la emoción del gol

En 1954, el estadio de la Pontaise en la ciudad suiza de Lausana se vivió uno de los partidos de fútbol más apasionantes de toda la historia: el enfrentamiento entre Hungría y Uruguay en las semifinales de la Copa del Mundo.

Hungría llevaba invicta 30 partidos y era la actual campeona olímpica. Uruguay era la vigente campeona del mundo tras sorprender a Brasil en 1950 en la final del famoso Maracanazo. Dos selecciones de época. Un encuentro irrepetible que no defraudó.

Czibor y Hidekguti pusieron por delante a Hungría, y con 2-0 en el marcador a falta de veinte minutos por jugarse, todo hacía presagiar que los magiares prolongarían su racha de imbatibilidad. Entonces apareció la garra uruguaya ejemplificada en la figura de Juan Hohberg, nacido en Argentina pero nacionalizado uruguayo, país en el que jugaba para Peñarol.

En el minuto 75, Hohberg recortaba distancias, y cuando sólo quedaban cuatro minutos para el pitido final, el mismo jugador conseguía el tanto del empate. En ese momento, su corazón dijo basta. Quizás embargado por la emoción, Hohberg sufría un infarto, todavía rodeado por los propios compañeros en la celebración del gol. Por suerte, los médicos consiguieron reanimarle mientras el partido llegaba a la prórroga.

Tras el incidente, y para sorpresa de todos, Hohberg decidió volver al campo y jugar los treinta minutos que quedaban de encuentro para dilucidar el ganador. Toda una muestra de coraje y locura. Sin embargo, Hungría mostró su superioridad y terminó ganando el partido por 4-2. No obstante, la pasión de Hohberg tendrá siempre un hueco en el corazón de los aficionados charrúas.


No hay comentarios.

Responde